22/10/2007

Claves para renegociar tu hipoteca

La presión del Euribor sobre el bolsillo de las familias españolas ha disparado el número de hipotecados que quieren renegociar los términos de su contrato, al ver cómo sus pagos mensuales aumentan de forma considerable.

La renegociación puede realizarse con la misma entidad financiera con la que se tiene firmado el contrato (Novación) o puede cambiarse el préstamo a otra entidad (Subrogación).

A continuación, unos puntos importantes a tener en cuenta:

- Conocer las condiciones concretas de nuestro préstamo hipotecario.

- No adoptes nunca una actitud sumisa ni de agradecimiento ante el banco. No tienes por qué caerles bien. Una hipoteca es un intercambio de servicios donde ellos dan dinero porque siempre reciben más.

- Nunca vayas a renegociar tu hipoteca sin haber pedido antes una cita con el director.

- Ofrece tus argumentos con claridad y contundencia, pero sin levantar la voz ni hacerte la víctima. No quieres que te bajen la hipoteca porque no la puedas pagar, sino porque eres un buen cliente, tu casa vale más y hay ofertas mejores.

- En el mercado español hay más de 200 hipotecas diferentes. Cada banco adapta las condiciones al tipo de cliente. Por tanto, compara y no te conformes con la primera oferta.

- Para cambiar de banco, no te dejes llevar por una oferta de diferencial muy bajo y una supuesta reducción de las cuotas mensuales, porque a veces los costes de cierre de la hipoteca antigua y de apertura de la nueva, suponen más que el supuesto ahorro que acarrea la bajada del diferencial.

- La cuota creciente es muy atractiva siempre y cuando los tipos se mantengan. En los periodos alcistas, como el que vivimos, el efecto del crecimiento de la cuota se multiplica.

- Aumentar el plazo o reunificar deudas puede ser una solución si la cuota mensual nos empieza a asfixiar, pero no olvidemos que, a la larga, estamos endeudándonos más, pagaremos más intereses, y si los tipos suben la cuota mensual será mayor que la que teníamos.

- No te dejes avasallar por las palabras técnicas. Si no entiendes algo, pregunta lo que significa.

- No firmes nada. Puedes estar firmando que solicitas una nueva hipoteca, para lo que te harán un estudio y te cobrarán más gastos.

- No regales la domiciliación de tu nómina. Cuando tienes una hipoteca en un banco, no tienes por qué suscribir todos sus productos. La domiciliación de pagos es un arma de negociación.

- El poder de un documento es enorme. Las quejas no sirven de nada si no van por escrito.

Fuentes: XLSemanal, El Correo, El Blog Salmón