13/02/2008

Marte está en la Tierra

Así como suena. Ya hay dos estaciones en la Tierra que simulan las condiciones extremas que sufrirían los astronautas en Marte.

La conquista del planeta rojo parece ir en serio. EEUU, Rusia, Europa y China están desarrollando proyectos con el objetivo de completar la misión espacial más ambiciosa de todos los tiempos, aunque todavía hay dificultades técnicas insalvables. Y la NASA considera que no tiene suficiente personal cualificado para conseguirlo, por culpa de la "fuga de cerebros" (extranjeros que estudian en EEUU y luego vuelven a sus países).

El viaje está valorado en 423.000 millones de euros, por dos razones que lo encarecen: la distancia (56 millones de kilómetros) y el gasto de combustible para intentar escapar de la gravedad marciana en el viaje de regreso, a pesar de ser tres veces menor que la de la Tierra.

El proyecto americano se llama Vision y europeo Aurora, pero hay muchos que opinan que no se logrará si no se aúnan fuerzas en un proyecto común.

De momento, la NASA y la Agencia Espacial Europea colaboran con la Mars Society, una ONG de Chicago fundada por un peculiar genio llamado Bob Zubrin, que primero no fue tomado muy en serio, por sus planes de colonizar Marte, pero poco a poco está consiguiendo el respaldo de la comunidad científica.

Fue suya la idea de construir una estación en un lugar cuyas condiciones se asemejaran a las de Marte. Y ese lugar está en la isla de Devon, en el Ártico canadiense. El primer intento en el año 2000 fracasó porque al lanzar el material para construirla en paracaídas, se destrozó la mayoría y los obreros abandonaron. En un segundo intento contrarreloj, antes de que acabara el verano polar y utilizando mano de obra esquimal se pudo construir, y se le dio el nombre de estación Marte.

Está situada sobre un cráter helado. Es un cilindro de dos alturas con laboratorio, cámara de descompresión, comedor, gimnasio, aseos, duchas y una especie de camarotes donde los científicos despliegan su saco de dormir. Siempre hay alguien trabajando, nunca duermen todos a la vez. Los científicos proceden de distintos países y no son extraños los roces por las condiciones de vida extremas que llevan. Su comportamiento es estudiado por psicólogos.

Posteriormente se construyó otra en el desierto de Utah. Es una zona con una climatología similar a las zonas ecuatoriales de Marte: grandes diferencias térmicas entre día y noche y muchas tormentas. La colocación de los pararrayos en el exterior de la estación fue muy dificultosa, ya que los científicos tenían que entrar en una cámara hiperbárica para poder salir. Los desplazamientos se hacen en una especie de quads, donde los científicos van equipados con su traje y una mochila de 15 kg. de peso en la espalda.

Dificultades de la misión

- La superficie de Marte es un completo desierto estéril.
- El aire tiene unas concentraciones de CO2 tan elevadas que no se puede respirar.
- La diferencia térmica entre el día y la noche es de 60 grados.
- Hay innumerables tornados y huracanes.
- Los astronautas deberían llevar todo para autoabastecerse: material para construir una base permanente y para aislarla de las elevadas radiaciones solares, vehículos, comida y máquinas para obtener agua helada del subsuelo, si son ciertos los datos que han obtenido de la sonda Mars Spirit. Por lo visto, este robot tendría que estar ya fuera de servicio, pero de momento continúa mandando información. Y hace poco una de sus ruedas quedó atascada en una duna y al remover la arena reveló la presencia de sílice en el suelo, íntimamente relacionado con la presencia de agua, lo que parece confirmar que hace millones de años en Marte era posible la vida.
- La misión duraría dos años y medio: medio cada viaje y 18 meses en Marte.
- Los seis meses que dura el viaje permanecerían en ingravidez, lo que les ocasionaría una severa atrofia muscular.
- No se saben los efectos que tendría el viaje sobre los riñones de los tripulantes, porque es muy común la formación de piedras en los astronautas.
- Si se vieran expuestos a las radiaciones podrían desarrollar cáncer, por lo que habría que aislarlos.
- La situación de aislamiento a la que se verían sometidos (900 días de convivencia, sin ver la Tierra y con un retardo en las comunicaciones de 40 minutos) llevarían a un importante deterioro psicológico.
- No dejemos de lado el problema del sexo. Practicarlo en el espacio es francamente difícil. Tampoco se tiene muy claro si mandar tres hombres y tres mujeres (por posibles problemas amorosos), seis hombres (demasiadas hormonas masculinas) o seis mujeres (según los últimos estudios colaboran más entre ellas que los hombres).
- La forma de los transbordadores actuales no es válida para esta misión. Deberían parecerse más bien a las Apolo que fueron a la luna.
- El combustible que conocemos no es suficiente, y tendría que utilizarse o energía nuclear (con los problemas que en la opinión pública puede suscitar), o desarrollar la que aprovecha los vientos solares, aún muy poco avanzada.
- Los científicos sugieren que sería mejor fundar una colonia permanente, en lugar de volver a la Tierra, así que hace falta encontrar personal que esté dispuesto a no volver más.



Avances técnicos

- La NASA ha desarrollado un sistema para obtener agua potable a partir de orina evaporada.
- Se está experimentando con cultivos sin tierra, que además de alimento proporcionarían oxígeno.
- Para combatir la atrofia muscular por la ingravidez se están desarrollando pesas y bicicletas estáticas utilizando campos electromagnéticos.
- Desarrollo de fármacos para evitar las piedras en el riñón.

De momento, la Agencia Espacial Europea está buscando a doce personas para un simulacro, la misión Exomars buscará ADN y otros signos de vida en Marte y la NASA va a practicar antes en la Luna.