09/04/2008

China, en busca del marido perfecto

Los jueves y los domingos, desde las dos de la tarde, en los parques de las principales ciudades chinas, se reúnen centenares de padres (la mayoría ya jubilados), portando fotos de sus hijos, con el fin de buscarles pareja. Así pretenden asegurarse la continuidad de la estirpe y de paso, tener quien los cuide y los mantenga cuando sean viejos, porque la mayoría de los chinos no tienen pensión.

A esta situación se ha llegado por culpa (o gracias, según se mire) de la tendencia aperturista que vive China desde los años 80, que está cambiando el concepto de familia, sobre el que se cimenta la sociedad china. La tradición dice que formar una familia garantiza la estabilidad y la armonía. El patriarca controla tanto los aspectos económicos como los matrimonios de sus hijos. El noviazgo no es procedente y el amor vendrá después (si viene). Hasta no hace mucho los jóvenes lo han aceptado sin rechistar, y las mujeres eran conscientes de que la única manera de asegurarse el futuro cuando sus padres desaparecieran era conseguir un buen matrimonio. A cambio, la mujer se iba a vivir con la familia de su marido, se dedicaba exclusivamente a las tareas domésticas y aguantaba los desprecios de su suegra por haberle robado la atención de su hijo. Afortunadamente, ésto está cambiando. De momento, en las grandes ciudades, cuando una pareja contrae matrimonio se muda a un nuevo piso.

Los jóvenes cada vez tienen menos prisa por casarse. Actualmente, la edad media en las mujeres se ha retrasado a los 24 años. A este retraso han contribuido que en los años 50 se fijara una edad mínima para el matrimonio y que en los 80 se produjo un éxodo del campo a la ciudad. No obstante, a partir de los 26 años consideran que a la mujer se le empieza a pasar el arroz.

Pero, ¿cómo conocer otros jóvenes si se pasan la vida trabajando y está mal visto salir a divertirse?. La solución está en las agencias matrimoniales y en las páginas web de citas (unas seis mil registradas en China), lo que a los padres les depara más de una sorpresa desagradable. Prefieren ir a pasar frío al parque, y así al menos, conocen antes de nada a la que podría llegar a ser su familia política. Las madres buscan para sus hijas hombres responsables, y sobre todo, que tengan mucho respeto por los ancianos. Curiosamente, cuanto más preparada intelectualmente y mejor trabajo tenga la niña peor lo tiene la madre para encontrarle pareja. Y es que la mayoría de los solteros son hombres con poco nivel educativo y recursos escasos, y no toleran una mujer que sea superior a ellos en alguno de estos aspectos. Así que las perfectas candidatas a solteronas son ¡¡¡las mujeres universitarias y con doctorado!!!